Algo aprenderá el viento a fuerza de dar vueltas.
Algo llorarán los faros a fuerza de ver aves exhaustas.
Algo purgarán los espejos a fuerza de vender mentiras a mano cambiada.
¿Qué traman entre el asfalto y el sol que inventan charcos que nunca pisas?
Tengo maletas sin facturar para cuando advierta un destino
que no fluctúe entre la tristeza y la mentira.
Tengo impulsos reservados para cuando cese el indecente aguacero
de estaciones homogéneas que instauran un calendario sin altibajos.
¿Dónde venden billetes para la sorpresa?
¿Dónde está el campo de batalla entre la gloria y el infortunio?
Dime dónde se encuentra el cabo para abandonar esta balsa de aceite
y virar hacia mar abierto.
Algo me contó la estatua del parque
acerca de la belleza rodeada de rutina.
Y no me gustó.
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1 comentarios:
Entre la tristeza y la mentira....ufffff. Tela marinera, súmale a eso el autoengaño del que se cree sus propias mentiras y por ende acaba engañando a los demás...
Un abrazo
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