Cada vez soy más pequeño,
sentado en la estación los pies no me llegan al suelo.
Cada vez soy más ciego,
la maleza cubre mis ventanas
y más pobre pues necesito más cosas.
Cada vez soy más triste, tengo más carencias
y más miedoso, demasiadas noches sin luna.
Cada vez estoy más parado, demasiada niebla
y soy más lento, se me hace más pesado el camino.
Cada vez estoy más solo, fatigado de oír mi propia voz
y tengo más sed de tanto sol en este contumaz estiaje.
Cada vez soy menos, más pequeño.
Y cada mañana que despierto tras este sueño,
me aferro a la poesía,
a versos verdad, a versos mentira,
a versos soñar y a versos rabia,
a versos lucidez y a versos acidez.
Y me pregunto si necesitar la poesía es fragilidad.
domingo, 30 de noviembre de 2008
martes, 25 de noviembre de 2008
OCTUBRE
Hoy está un día como de octubre,
cuando la roña cubre el bosque
con su manto de cobre preludio del silencio.
Cuando el cielo lo surcan viajeros sin escalas
perseguidores del verano eterno
por un mandato ancestral.
Cuando el parque no tiene sentido
con sus bancos mojados y su fría desnudez.
Cuando el buzón no tiene sentido
con su alma vacía y su crónica ansiedad.
Hoy está un día como de octubre,
no me abrigan tus brazos
y me siento dormir al raso
seco y desprendido como hoja muerta.
Quiero reanudar mi volar
pero la capota gris de las nubes bajas
me oculta la estrella que guía mi viajar.
Hoy está un día como de octubre.
Cuando la noche gana al día,
la niebla fuerza a las ramas a su lento lagrimear
y la escarcha viste la mañana con su pálido velo.
Hoy está un día como de octubre
y añoro el calor que se desprende
del roce de dos soledades.
cuando la roña cubre el bosque
con su manto de cobre preludio del silencio.
Cuando el cielo lo surcan viajeros sin escalas
perseguidores del verano eterno
por un mandato ancestral.
Cuando el parque no tiene sentido
con sus bancos mojados y su fría desnudez.
Cuando el buzón no tiene sentido
con su alma vacía y su crónica ansiedad.
Hoy está un día como de octubre,
no me abrigan tus brazos
y me siento dormir al raso
seco y desprendido como hoja muerta.
Quiero reanudar mi volar
pero la capota gris de las nubes bajas
me oculta la estrella que guía mi viajar.
Hoy está un día como de octubre.
Cuando la noche gana al día,
la niebla fuerza a las ramas a su lento lagrimear
y la escarcha viste la mañana con su pálido velo.
Hoy está un día como de octubre
y añoro el calor que se desprende
del roce de dos soledades.
martes, 18 de noviembre de 2008
MUERO
Muero por olvidarte cada día
muero por recordarte cada noche
muero por devolverte lo que me diste
muero por que me des lo que me robaste.
Muero por vender mi alma al diablo
a cambio de tu futuro,
muero por ganar el cielo
que descubrí en tus brazos,
muero porque el alba me sorprenda en tus labios
muero por vencer a tus demonios
muero por vivir, por ser y descubrir,
nada mejor por lo que morir.
Déjame morir así, será vivir.
Muero por la música de tu risa,
la luz de tus ojos,
el calor de tus manos,
por resucitar en tu memoria,
reanimar tu pasión,
porque me bese tu corazón, que no tus labios,
me abrace tu ser, que no tus brazos
muero por ser la serpiente primigenia
y darte la manzana,
por ser el viento que curvea tu cintura,
por ser tus sábanas revueltas.
Nada mejor por lo que morir.
Déjame morir así, será vivir.
muero por recordarte cada noche
muero por devolverte lo que me diste
muero por que me des lo que me robaste.
Muero por vender mi alma al diablo
a cambio de tu futuro,
muero por ganar el cielo
que descubrí en tus brazos,
muero porque el alba me sorprenda en tus labios
muero por vencer a tus demonios
muero por vivir, por ser y descubrir,
nada mejor por lo que morir.
Déjame morir así, será vivir.
Muero por la música de tu risa,
la luz de tus ojos,
el calor de tus manos,
por resucitar en tu memoria,
reanimar tu pasión,
porque me bese tu corazón, que no tus labios,
me abrace tu ser, que no tus brazos
muero por ser la serpiente primigenia
y darte la manzana,
por ser el viento que curvea tu cintura,
por ser tus sábanas revueltas.
Nada mejor por lo que morir.
Déjame morir así, será vivir.
martes, 11 de noviembre de 2008
INSOMNIO
A veces suena el ruido al pisar en la tierra
igual que el crujir de una pena
que cada noche acude a su cita.
Y así maldices la hora en que abriste esa puerta
pues ahora tu noche lamenta
que cumplas la ley de la misma piedra.
Y así le ruegas al dios de las noches sin tregua,
al son del recuerdo cainita,
mientras las dudas enredan mechones,
que el olvido se quede en su ataúd.
Has de combatir al emisario,
que viene a diario,
para mantener un antiguo penar.
Vuelvo al cajón donde guardo sueños en lingotes
y en mi oído suenan altavoces
que me dicen que salte el cerrojo
y rompa con ellos todos los barrotes.
Y la puerta de salida la encontré
al seguir tu rastro al viento
que me trajo a la vida otra vez.
Ahora voy a ser el exiliado que vuelve a casa
en busca de un nuevo renacer.
Voy a escrutar el firmamento a ver si encuentro
todo lo que un día pude ser.
igual que el crujir de una pena
que cada noche acude a su cita.
Y así maldices la hora en que abriste esa puerta
pues ahora tu noche lamenta
que cumplas la ley de la misma piedra.
Y así le ruegas al dios de las noches sin tregua,
al son del recuerdo cainita,
mientras las dudas enredan mechones,
que el olvido se quede en su ataúd.
Has de combatir al emisario,
que viene a diario,
para mantener un antiguo penar.
Vuelvo al cajón donde guardo sueños en lingotes
y en mi oído suenan altavoces
que me dicen que salte el cerrojo
y rompa con ellos todos los barrotes.
Y la puerta de salida la encontré
al seguir tu rastro al viento
que me trajo a la vida otra vez.
Ahora voy a ser el exiliado que vuelve a casa
en busca de un nuevo renacer.
Voy a escrutar el firmamento a ver si encuentro
todo lo que un día pude ser.
miércoles, 5 de noviembre de 2008
FUERA DE SITIO
Soy mis botas embarradas,
mis camisetas empapadas,
mis manos callosas,
mis versos desordenados, sin limpiar.
Soy mi soledad que enfría sin piedad,
mi querer caminar para sentirme respirar.
Aquella música que suena como un rugir.
Soy las sombras que se empujan por mis venas
y confluyen en mis sienes.
Música que marca el paso.
Escribo desde dentro,
es lo que hay, no doy el perfil,
callos en las manos y paredes desnudas,
sin titular.
Soy un maldito, sin caché,
un paleto en la corte.
Fuera de sitio.
De vuestro sitio, estúpidos de argumentario.
Se escribe con el aire de cara,
las rodillas sucias y el álbum roto.
Con la tinta corrida de llorar,
con un par, con los ojos hinchados,
no con el enmarcado de la pared.
No se escribe por encargo,
se hace por necesidad, como respirar.
Con el coraje del derrotado
que se rescata a si mismo a diario.
Llámame maldito o advenedizo,
¿qué más me da?
No mancharé con mis botas tu moqueta,
ni pasaré mis versos por tu tamiz,
estoy bien aquí con el viento en la cara,
fuera de sitio.
mis camisetas empapadas,
mis manos callosas,
mis versos desordenados, sin limpiar.
Soy mi soledad que enfría sin piedad,
mi querer caminar para sentirme respirar.
Aquella música que suena como un rugir.
Soy las sombras que se empujan por mis venas
y confluyen en mis sienes.
Música que marca el paso.
Escribo desde dentro,
es lo que hay, no doy el perfil,
callos en las manos y paredes desnudas,
sin titular.
Soy un maldito, sin caché,
un paleto en la corte.
Fuera de sitio.
De vuestro sitio, estúpidos de argumentario.
Se escribe con el aire de cara,
las rodillas sucias y el álbum roto.
Con la tinta corrida de llorar,
con un par, con los ojos hinchados,
no con el enmarcado de la pared.
No se escribe por encargo,
se hace por necesidad, como respirar.
Con el coraje del derrotado
que se rescata a si mismo a diario.
Llámame maldito o advenedizo,
¿qué más me da?
No mancharé con mis botas tu moqueta,
ni pasaré mis versos por tu tamiz,
estoy bien aquí con el viento en la cara,
fuera de sitio.
domingo, 2 de noviembre de 2008
LÁGRIMAS
Tus lágrimas son sueños que vierten tus ojos
para recordarte que tienes latidos por los que luchar.
El día que dejemos de llorar
habremos alcanzado la felicidad vacía,
la mansedumbre, la rendición, el hastío.
Habremos perdido la brújula, los motivos.
Escribir es nuestra forma de luchar
y llorar es versos que soñamos.
para recordarte que tienes latidos por los que luchar.
El día que dejemos de llorar
habremos alcanzado la felicidad vacía,
la mansedumbre, la rendición, el hastío.
Habremos perdido la brújula, los motivos.
Escribir es nuestra forma de luchar
y llorar es versos que soñamos.
lunes, 27 de octubre de 2008
AL RECOSTE DE TU ESPALDA
Burlé a los demonios que me perseguían obcecados
y evité al frío paralizante del inmutable invierno,
que asoló mi esperanza,
abrigándome al recoste de tu espalda.
En mi calabozo bautizado olvido,
donde arresto lamentos voraces,
dejé los tropiezos que lastraban mi escalada
y ahora las migas de pan que cada mañana arrojo al suelo
me devuelven cada atardecer al recoste de tu espalda.
Los sueños más limpios que cada noche tejí
y los versos vitales que mi piel reclamó
los encendí al recoste de tu espalda.
Olvidé las noches de intentar sanar hojas marchitas
entre los susurros de las esperanzas de reconducir aquel vagar
sin hallar esquejes que avanzasen una nueva primavera
descorchando botellas compulsivamente intentando hallar un mensaje.
Ahora lo escucho abrigado, encendido,
al recoste de tu espalda.
y evité al frío paralizante del inmutable invierno,
que asoló mi esperanza,
abrigándome al recoste de tu espalda.
En mi calabozo bautizado olvido,
donde arresto lamentos voraces,
dejé los tropiezos que lastraban mi escalada
y ahora las migas de pan que cada mañana arrojo al suelo
me devuelven cada atardecer al recoste de tu espalda.
Los sueños más limpios que cada noche tejí
y los versos vitales que mi piel reclamó
los encendí al recoste de tu espalda.
Olvidé las noches de intentar sanar hojas marchitas
entre los susurros de las esperanzas de reconducir aquel vagar
sin hallar esquejes que avanzasen una nueva primavera
descorchando botellas compulsivamente intentando hallar un mensaje.
Ahora lo escucho abrigado, encendido,
al recoste de tu espalda.
martes, 21 de octubre de 2008
NO CONOZCO EL VIENTO
No cierro puertas al mañana
ni regalo esperanzas a la ligera.
No soy trilero del sentimiento
que juega para ganancias inmediatas
ni arquitecto sobre cimientos embaucados,
de cumplidos con pies de barro.
Vivo el hoy con honestidad,
mañana ya llegará.
Lo que traiga lo analizaré.
Se lo que soy hoy, lo que tengo,
no conozco el viento que soplará mañana,
por eso no vendo billetes para viajes inciertos
a lunas que pueden causar dolor.
Se donde estoy hoy,
no en qué estación despertaré mañana,
cuando pise el andén analizaré
sin pretender engañar ni forzar al destino.
Ofrezco y doy lo que tengo hoy,
no prometo lo que no se si tendré mañana.
Precaución, honestidad, no se.
ni regalo esperanzas a la ligera.
No soy trilero del sentimiento
que juega para ganancias inmediatas
ni arquitecto sobre cimientos embaucados,
de cumplidos con pies de barro.
Vivo el hoy con honestidad,
mañana ya llegará.
Lo que traiga lo analizaré.
Se lo que soy hoy, lo que tengo,
no conozco el viento que soplará mañana,
por eso no vendo billetes para viajes inciertos
a lunas que pueden causar dolor.
Se donde estoy hoy,
no en qué estación despertaré mañana,
cuando pise el andén analizaré
sin pretender engañar ni forzar al destino.
Ofrezco y doy lo que tengo hoy,
no prometo lo que no se si tendré mañana.
Precaución, honestidad, no se.
martes, 14 de octubre de 2008
LA BARRERA DEL SONIDO
La barrera del sonido, vaya nombre estúpido.
¿Cuándo el sonido es una barrera?
El teléfono frío que no palpita,
el buzón inerte que no alerta,
el silencio absurdo del orgullo,
el silencio triste que deja el miedo parido por el error.
La brutal barrera del sonido del silencio suena como un cañón.
El silencio de los años sin respuesta,
el del cuarto de hospital sin una mano que asir,
el silencio de los relojes parados de corazones derrotados,
la barrera del silencio en camas compartidas.
La barrera del sonido, ¡vaya estupidez!
El silencio no deseado, el angustiado,
ese sí es una barrera.
El silencio del teléfono, el del miedo,
el del orgullo, la ausencia y la carencia,
el del frío del abandono.
La barrera del silencio, a cañonazos o a besos,
esa es la que hay que romper.
El silencio del paisaje que deja la traición.
La barrera del silencio,
esa es la que no deja libres almas y corazones.
¿Cuándo el sonido es una barrera?
El teléfono frío que no palpita,
el buzón inerte que no alerta,
el silencio absurdo del orgullo,
el silencio triste que deja el miedo parido por el error.
La brutal barrera del sonido del silencio suena como un cañón.
El silencio de los años sin respuesta,
el del cuarto de hospital sin una mano que asir,
el silencio de los relojes parados de corazones derrotados,
la barrera del silencio en camas compartidas.
La barrera del sonido, ¡vaya estupidez!
El silencio no deseado, el angustiado,
ese sí es una barrera.
El silencio del teléfono, el del miedo,
el del orgullo, la ausencia y la carencia,
el del frío del abandono.
La barrera del silencio, a cañonazos o a besos,
esa es la que hay que romper.
El silencio del paisaje que deja la traición.
La barrera del silencio,
esa es la que no deja libres almas y corazones.
miércoles, 8 de octubre de 2008
SE NOS PASA LA VIDA
Se nos pasa la vida caminando en círculos
agobiados por llegar a ningún lado,
encelados en conseguir lo que no nos llevaremos,
corriendo para no saber qué hacer después.
Se nos pasa la vida de piel para afuera,
eclipse de corazón por parte de la cabeza.
Todo lo que necesito me cabe en una mañana.
Hemos perdido el placer de viajar despacio,
todo a alta velocidad.
La condena de convencerse de que así son las cosas
y perseguir lo que nos han asegurado que necesitamos.
No dormir por la prisa de que amanezca
¿Alguien se ha parado a pensar?
agobiados por llegar a ningún lado,
encelados en conseguir lo que no nos llevaremos,
corriendo para no saber qué hacer después.
Se nos pasa la vida de piel para afuera,
eclipse de corazón por parte de la cabeza.
Todo lo que necesito me cabe en una mañana.
Hemos perdido el placer de viajar despacio,
todo a alta velocidad.
La condena de convencerse de que así son las cosas
y perseguir lo que nos han asegurado que necesitamos.
No dormir por la prisa de que amanezca
¿Alguien se ha parado a pensar?
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